15- Durkheim- Conciencia Colectiva, formas de Solidaridad, Desvío y Castigo
Durkheim- La conciencia colectiva y las formas de solidaridad
La idea de “conciencia
colectiva” es clave en el pensamiento de Durkheim. La conciencia colectiva no
es la mera suma de conciencias individuales, sino que es algo exterior y está
por encima del individuo; sería la síntesis de un conjunto de creencias, de
sentimientos comunes a la conciencia moral media de una sociedad.
Para
Durkheim, el castigo fortalece a la conciencia colectiva de la “mayoría no
desviada” sobre la “minoría desviada”. Las conductas desviadas causan un daño
social y deben ser penalizadas. La base de una moral única se sustenta en el
principio según el cual “la razón es la ley”, con lo cual, aquellos que violan
la ley son “desviados”.
Durkheim
pretende explicar cómo se garantiza la cohesión social en las sociedades modernas
y complejas. Una de sus tesis es que el nuevo tipo de solidaridad social, cuyo
motor es la división del trabajo, se basa en la cooperación y por lo tanto, es orgánica.
Los individuos se asocian entre sí según los tipos de solidaridad que se dan entre
ellos.
Reconoce dos
tipos: la solidaridad mecánica y la solidaridad orgánica. La "solidaridad
mecánica", se puede ejemplificar en la pequeña comunidad, característica
de las sociedades preindustriales, en las cuales existían lazos que unían a los
hombres, fundados en valores tradicionales y religiosos.
La
"solidaridad orgánica" está asociada a la primacía de la división del
trabajo en las sociedades industriales, que supone una diferenciación de los
individuos libres (desvinculados de las tradiciones de parentesco). Según
Durkheim, en estas sociedades más complejas prima la solidaridad orgánica. La
emergencia de conflictos puede ser zanjada con la intervención de alguna
autoridad exterior que fije los límites. Es una regulación moral y jurídica
(normativa). Es la solidaridad propia del industrialismo.
Esta postura
conduce a la identificación de el bien (lo que mantiene la cohesión social) con
el deber (lo que se impone desde el exterior, lo que tiene autoridad por sobre
la conciencia individual). De este modo, Durkheim postula el origen común del
bien y del deber a la “Razón de Estado”, al régimen de las costumbres, y dirá
que “un acto es socialmente malo porque lo rechaza la sociedad”.
¿Por qué se castiga? ¿Se “pactó” lo permitido y lo prohibido?
Es la “conciencia colectiva”, es el grupo el que pide resarcimiento. Hay una idea de expiación en Durkheim: que el culpable pague, de tal modo que en el acto de castigar el grupo se siente "grupo".
La
pena tendría su origen, según esta línea de pensamiento, en la venganza pública.
Pero Durkheim quiere que se castigue por previsión y no por venganza. Al mismo
tiempo, señala que la pena es una reacción pasional propia de las sociedades
primitivas, donde priman las sanciones represivas, esto es, el Derecho Penal.
En cambio, en
las sociedades modernas, la división del trabajo se desarrolló en un grado tal
que las personas pueden considerarse como individuos; de allí entonces que en este tipo de sociedades predominen el
tipo de sanciones restitutivas (Derecho Civil, Procesal, Administrativo, etc.).
En
definitiva, Durkheim considera la penalidad a partir de sus funciones simbólicas
para confirmar la validez de la norma en la conciencia colectiva.
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